Una corredora que trabaja con productos deportivos de alto rendimiento y que dedica el resto del tiempo a comprobarlos sobre el terreno
Hay un tipo particular de credibilidad que nace de conocer lo mismo desde los dos lados de la mesa. Giorgia la tiene.
Pasa sus horas de trabajo rodeada de productos deportivos de alto rendimiento, y buena parte del resto comprobando si las promesas que los acompañan se sostienen. Para ella el deporte no es algo que se acomoda en los márgenes de la vida. Es aquello sobre lo que está construida, en lo profesional y en lo demás.
Correr es su centro de gravedad, pero su curiosidad va bastante más allá. El ciclismo por encima de todo, y junto a él el esquí y el senderismo. El tipo de atleta que se interesa por todas las disciplinas en lugar de defender una sola.
Por qué la queríamos
Esa doble posición es lo que hace que merezca la pena escucharla.
Sabe qué debería hacer una prenda, porque trabaja con estos productos y entiende cómo se construyen y se especifican. Y sabe si de verdad lo hace, porque está ahí fuera cada semana averiguándolo. Las dos formas de conocimiento rara vez coinciden en la misma persona, y cuando lo hacen, lo que llega de vuelta vale mucho más que un elogio.
También significa que se fija en las cosas. Quien ha dedicado tiempo a mirar cómo están hechos los productos de rendimiento detecta detalles que a la mayoría se le escapan. Y lo dice.
Qué lleva puesto
Su elección dentro de nuestra gama es Kymra, y en concreto la prenda superior.
Tejida sin costuras en fibras naturales y de una sola pieza, ligera sobre la piel y rápida al secar, nació justo para el tipo de carrera que ella hace. Pero aquello a lo que siempre vuelve no es una característica técnica. Es cómo se apoya el tejido sobre la piel.
Parece una cosa menor, hasta que te toca correr con algo que lo hace mal.
Bienvenida
Giorgia, nos alegra contar con alguien que entiende este trabajo desde los dos lados, y que desde los dos lados nos dice la verdad.
Bienvenida al equipo.
«La suavidad del tejido sobre la piel marca toda la diferencia.»











